Salud: El estilo de vida de los 20 años… impacta el corazón al llegar a los 40

Según un estudio de Northwestern Medicine mantener una dieta saludable desde la juventud está fuertemente asociado a un bajo riesgo de enfermedad cardiovascular a los 40 años. A quienes están recién en los veinte… ¡lean con atención!

“Muchos adultos de edad media desarrollan dietas no saludables, suben de peso y no se mantienen activos. Obviamente, ese estilo de vida lleva a aumentar la presión sanguínea y el colesterol, diabetes y elevar el riesgo cardiovascular”, dice tajantemente Kiang Liu, autora principal del estudio y parte del equipo de investigación del departamento de medicina preventiva en la Northwestern University Feinberg School.

Este estudio fue publicado a finales de febrero en el diario Circulation. “Incluso las personas de antecedentes familiares con problemas al corazón lograron tener un riesgo menos de enfermedad cardiovascular si cuando jóvenes comenzaron a tener un saludable estilo de vida”, comenta Liu. “Esto comprobaría la idea que un estilo de vida puede llegar a jugar un rol más prominente que la genética”. La mayoría de quienes mantuvieron cinco factores de vida saludable que incluían un bajo índice de masa corporal, sin ingesta excesiva de alcohol, sin fumar, una dieta saludable y actividad física regular, fueron capaces de mantener el bajo riesgo. En el primer año de estudio, cuando los participante promediaban 24 años, aproximadamente el 44% tenía un perfil de bajo riesgo de enfermedad cardiovascular. Veinte años más tarde, sólo un 24,5% entraba en esa misma categoría. Un 6% de aquellos que mantuvieron los cinco factores para un estilo de vida saludable llegaron a esa edad con un bajo riesgo cardiovascular.

Los investigadores usaron información recogida durante más de 20 años en otro estudio acerca del desarrollo de riesgo arterial coronario en adultos jóvenes. Comenzó entre 1985 y 1986 con cientos de jóvenes y adulto jóvenes entre los 18 y 30 años de edad, los cuales fueron estudiados a lo largo del tiempo.
Para el reciente estudio, se analizó información como la presión sanguínea, colesterol, nivel de azúcar en la sangre, ingesta de alcohol, condición de fumador y ejercicio de más de los tres mil participantes del estudio de la década del ochenta para definir un bajo perfil de riesgo de nivel cardiovascular y los hábitos saludables de vida.

“Muchos estudios sugieren que quienes tienen un menor riesgo cardiovascular en su etapa adulta tendrán una mejor calidad de vida, vivirán más y tendrán menos gastos médicos en su edad avanzada”, concluye Liu. “Hay muchos beneficios manteniendo un perfil de riesgo bajo”.

Ya lo saben queridos lectores, no es excusa decir que por ser joven entonces no hay que preocuparse de la salud, porque claramente nuestro estilo de vida influirá a futuro. Al parecer el famoso dicho es bastante acertado: Mejor prevenir que curar.