Nutrición: Chilenos consumen menos lácteos que lo recomendado

Esta es otra nota que encontré en el diario de este el lunes. Como uno no siempre anda comprándolo a veces no se entera de estas cosas y ¡este tema nos toca especialmente!

La FAO es la organización creada por las Naciones Unidades para la agricultura y la alimentación y ellos declararon que el primer día de junio es ¡el Día Mundial de la Leche! Y la fecha es para ayudar a un mayor consumo de los lácteos.
La mala noticia es que los chilenos consumen 140 litros por persona al año, lo que puede parecer una cifra elevada pero si lo dividimos por todos los días del año, los chilenos consumimos aproximadamente 0,3 litros al día. En definitiva, 30 litros menos al año de lo que recomienda la OMS (organización de la cual ya les hablé la semana pasada) y la FAO.
En los países desarrollados la cifra es de 244 litros por cabeza al año, y nosotros nos encontramos sobre el promedio que es de 104 litros. En Argentina y Uruguay sobrepasan los 200 litros.
Tito Díaz que trabaja en la FAO dice que en los países desarrollados al haber mayores ingresos hay cambios importantes en la dieta como que se consume mayor grasa y proteínas. Y muchas veces la leche es reemplazada por bebidas azucaradas.
Para Karen Salvo, nutrióloga de la Clínica Alemana, dice que entre los 18 y 20 años hay un peak de calcio y luego se empieza a perder masa ósea por lo que se hace necesario consumir lácteos antes de esa edad.
Según ella hay dos factores que indican por qué tenemos un bajo promedio: 1. malos hábitos alimenticios y 2. molestias digestivas en el consumo de leche. En chile, un 60% tiene problemas para consumir la lactosa.
Para Ana María Madrid, jefa del laboratorio del hospital de la U. de Chile, la mayoría de las personas no saben que tienen intolerancia a la lactosa y lo pasan muy mal.

Pero cada vez hay más productos para los intolerantes  y personas informadas son personas que se alimentan mejor. ¡Yo sé que se puede Vivir sin Lactosa igual que muchos de ustedes!

Salud: Intolerancia a la lactosa ¿enfermedad o norma?

Hace unos días tuve una conversación muy interesante con el Dr. José Chianale del Departamento de Gastroenterología de la Universidad Católica, quien ha estado a cargo de los últimos estudios sobre intolerancia a la lactosa realizados en nuestro país.
Una de las cosas que más me impresionó de esta charla fue descubrir que en realidad la intolerancia a la lactosa no es una enfermedad, sino que incluso puede considerarse justamente lo contrario.

Les explico, la mayoría de las personas que sufren de esta condición lo hacen porque cuentan con hipolactasia primaria, que es la capacidad de todos los mamíferos de disminuir la producción de lactasa luego del nacimiento.
Lo que ocurre, es que hace aproximadamente 10 mil años, algunas poblaciones humanas se alejaron de los mamíferos generando una mutación que permite la mantención de la enzima lactasa, por lo que al alcanzar la adultez siguen absorbiendo la lactosa. Esta condición se conoce como lactasa persistente.
Sin embargo, lo normal en términos genéticos es que al alcanzar cierta edad el organismo deje de producir lactasa.
Por todo lo anterior, uno podría plantear que desde un punto de vista natural y genético, las personas normales son quienes no pueden seguir digiriendo la lactosa después de cierta edad, mientras que aquellos que por la mutación siguen produciendo la enzima lactasa son la anomalía.

Interesante punto de vista, ¿no les parece?

Así que a partir de ahora podemos olvidarnos de ver la intolerancia a la lactosa como una enfermedad y comenzar a entenderla como una condición que nos ofrece una oportunidad de mejorar nuestra calidad de vida y cuidarnos mejor.